Consejos nuevas zapatillas para entrenar

Aunque ya hemos escrito bastante sobre este tema, ahora con la “vuelta al cole” muchos os planteáis volver al entrenamiento y bajar los excesos de las vacaciones de verano, generalmente, saliendo a correr y, por ello, os equipáis completamente y salís disparados a corretear por las calles… Relax!! Antes de que os rompáis, ya vamos a vuestro rescate.

  • Lo primero y más importante es elegir la zapatilla adecuada para el tipo de actividad deportiva que vayamos a desarrollar. Esto es, no usar las zapatillas de “running” para pádel, las de aeróbic para “running”, etc. Cada zapatilla está diseñada para una actividad deportiva concreta con sus características determinadas (las de “running” no están hechas para los giros bruscos y frenadas de pádel, por ejemplo). Por tanto, elige la zapatilla adecuada. Y, además, elige un par de zapatillas de calidad. (Te durarán más y amortizarás mejor el dinero gastado al evitar también lesiones innecesarias)

 

  • Los segundo, elige una zapatilla adecuada a tu tipo de pisada. Si desconoces esta información, elige siempre zapatillas neutras y, si llevas plantillas, tus zapatillas DEBEN ser neutras para que no entorpezca la labor de tus plantillas.

 

  • Tercero: No compres una zapatilla por su colorido. Elige el modelo adecuado para ti y busca después diferentes colores en distintos establecimientos, internet, etc.

 

  • Cuarto: Es importante tener en cuenta tu peso actual a la hora de elegir tus zapatillas. Si eres un “peso pesado” unas zapatillas “voladoras” o ligeras sólo te traerán lesiones y sobrecargas. Mucho ojo con las zapatillas minimalistas, aunque peses poco (a esto haremos referencia más específicamente unas líneas más abajo)

 

  • En quinto lugar, te rogamos encarecidamente que pruebes las zapatillas en el establecimiento. Corre, salta, sprinta… lo que te haga falta para comprobar que ésa es tu talla.

Si las zapatillas te quedan pequeñas, las uñas se te pueden poner negras y se te podrán caer, además de sufrir bastantes dolores y molestias. Y si te quedan grandes, también será un problema.

Se supone que lo ideal es ir a comprarlas por la tarde, cuando el pie está más dilatado, pero nadie mejor que tú para saber cuándo es más conveniente (por ejemplo, en las mujeres, podría ser la semana que tengan la regla, pues al tener una mayor retención hídrica y los pies más hinchados, es algo que deben tener en cuenta)

  • Ahora que ya has hecho todas las pruebas, ya sabes qué modelo y marca es la correcta… tienes la clásica pregunta “una vez ya tengo a “las elegidas”, qué hago?”. Antes de ponerte a entrenar con ellas como si te hubieran poseído, debes estar 2-3 semanas caminado de forma habitual con ellas, para irlas adaptando a tu pie.

Una vez han pasado esas 2-3 semanas, ya puedes empezar a entrenar con ellas, pero sólo “rodajes” que no sean excesivamente extensivos durante otras 2 semanas y siempre que sean entrenamientos regulares. En este período, todavía no debes hacer con ellas ningún entrenamiento de calidad (tipo tirada larga, series, etc) ni mucho menos participar en ninguna prueba deportiva (competición).

Una vez finalizado este período, entonces ya, sí puedes realizar con ellas entrenamientos de calidad y/o competiciones, pues ya las “has domado”, que solemos decir.

 

  • Es recomendable que apuntes los kms que haces en cada entrenamiento con ellas, pues te durarán (si son de calidad) unos 700 kms (si no son de calidad, es posible que con 200km las tengas que tirar). Una vez, han superado este kilometraje, las puedes “jubilar” de correr, pero puedes dejarlas para caminar con ellas otros 200 kms (si son de calidad).

 

  • No te fíes de su apariencia externa, pues su amortiguación puede estar intacta y estar por fuera hechas polvo, o lo que es peor, a la inversa; tener “buena pinta” por fuera y la amortiguación destrozada. Esto te traerá lesiones SEGURO. Una vez más, la importancia de apuntar los kms que haces con ellas. Esto además, te servirá para ir valorando a lo largo del tiempo qué zapatillas te han salido mejores.

Además, puedes leer este otro post sobre Lesiones Frecuentes que te ayudará también.

  • Si te gusta el mundo del running y empiezas a correr con cierta regularidad, te tomas el entrenamiento en serio y haces entrenamientos de calidad, etc, es Muy Recomendable que tengas, como mínimo, 2 pares de zapatillas para entrenar. Un par sería para los rodajes, cuestas.. Y el otro para las series y competiciones. De esta forma, dejas que recuperen los sistemas de amortiguación y aumentas la durabilidad de cada par.

 

  • Por supuesto, no debemos nunca estrenar un calzado directamente para un entrenamiento, mucho menos si es de calidad o si es una competición. Podremos provocar ampollas, rozaduras, dolores, .. incluso lesiones por pisar de forma diferente para evitar el dolor y las molestias.

 

  • Hablábamos unas líneas más arriba sobre las zapatillas minimalistas (aunque existen múltiples marcas y  modelos, las más conocidas son las Vibram concretamente sus modelos FiveFingers -las de los deditos-). Nosotros no las recomendamos para correr. Sí las recomendamos para caminar, puesto que, con ello, ayudará a modificar tu pisada y, por tanto, tu técnica de carrera de forma indirecta (seremos más conscientes de cómo pisamos).

Si decides correr con ellas, debes saber que la progresión es Muy lenta y necesitarás de 9 meses a 1 año para poder empezar a correr con ellas. Si te apresuras, provocarás sobrecargas y lesiones serias. Si no lo haces correctamente es fácil que generes serios problemas a tus rodillas y a tus discos lumbares (hernias discales) puesto que no puedes pretender llevar toda la vida con zapatillas con mucha amortiguación, habiendo deshabituado a tu cuerpo a la absorción de los impactos, pasar de repente a este tipo de zapatillas (sin haber pasado previamente por otras intermedias). Si a esto le añadimos que la mayoría de la población padece sobrepeso u obesidad, el desastre será todavía mayor.

No podemos correr para ponernos en forma, es al contrario! Debemos ponernos en forma para correr.

  • Finalmente, cómo limpiarlas… Lo más importante a recordar es que No las metas en la lavadora! Puede ocurrir, por ejemplo, que las que llevan cámara de aire interna, reviente la de un pie, pero no la del otro. Esto traerá lesiones al haber diferentes presiones y amortiguación (y falta de ella). Es mejor, lavarlas con agua a presión, o (si tienes paciencia) en un barreño con jabón neutro, agua y un trapito. Sobre el secado, tampoco secadora ni encima/cerca de la calefacción. Se quedan como acorchadas rompiendo la malla posteriormente. Debes ponerlas en un lugar seco y ventilado, apoyadas en la pared con la punta hacia abajo y, sería ideal, con papel de periódico dentro.

Disfruta de tus nuevas zapatillas y comparte, seguro que ayudas a alguien cercano.

 

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