ADHERENCIA AL ENTRENAMIENTO

Para abrir temporada, vamos a hablar sobre la adherencia al entrenamiento.

¿A qué se refiere la adherencia al entrenamiento?

Hace referencia al grado de cumplimiento de los deportistas, en las tareas de todo tipo que conlleva el entrenamiento; incluyendo desde conductas, como por ejemplo, la asistencia y puntualidad a las diferentes actividades (esto es esencial para que el plan de entrenamiento pueda ser eficaz). También incluye la realización de todo aquello que contenga el plan de preparación, (es decir, no es suficiente asistir y ser puntual, sino que, además, es necesario trabajar, cuantitativamente, tal y como esté programado en el plan); por otra parte, además se englobaría en la adherencia al entrenamiento,  la aportación del esfuerzo físico y mental, necesarios para conseguir el máximo aprovechamiento.

Hasta aquí tenemos que no basta con asistir, ser puntual y realizar todo el plan; además, es necesario trabajar, cualitativamente en este caso, de forma provechosa.

Perno tampoco podemos olvidar el extremo opuesto, es decir, el EXCESO de adherencia; tanto el abuso cuantitativo, es decir, entrenar más horas o hacer más repeticiones de las programadas; como el abuso cualitativo, es decir, esforzarse más de lo requerido en cada momento y ejercicios concretos yendo por encima de nuestras posibilidades reales, realizar actividades o adherirse a medidas complementarias que no son las apropiadas.

Existen los 2 polos opuestos, un déficit y un exceso de adherencia. Y es habitual cualquiera de los dos.

Tanto una adherencia deficitaria como excesiva, impiden que el plan de entrenamiento se realice como se debería, en detrimento de sus objetivos; y por desgracia, se trata de un problema que se observa con cierta frecuencia tanto en el deporte de competición, como desde hace unos años, en las personas que se inician en el deporte a nivel amateur.

Muchos deportistas, por unas razones u otras, presentan déficits relevantes de adherencia; como pueden ser, por ejemplo, que no acudan a sus sesiones de entrenamiento o de fisioterapia preventiva, (e incluso curativa, cuando ya existe una lesión); también se puede incluir, cuando asisten pero llegan tarde y pierden parte del trabajo que deberían haber realizado (por ejemplo, si asistieran a una clase colectiva de un gimnasio); otros, asisten pero no entrenan o evitan hacer parte de los ejercicios programados, o incluso, trabajan esforzándose mucho menos del potencial que tienen.

En el caso contrario, tenemos a deportistas con exceso de adherencia; como son los que hacen sesiones extra por su cuenta, se esfuerzan siempre al 100% (incluso en los ejercicios que son de transición o para realizar de forma más suave o en momentos menos adecuados, como por ejemplo, el día antes de una competición); o se adhieren a medidas autoprogramadas que pueden ser inadecuadas para ellos (como ocurre en el caso de alguno chavales jóvenes que realizan un determinado trabajo con pesas que ven hacer a un compañero suyo y no es el adecuado para él; o a alguna medicación supuestamente beneficiosa que puede interaccionar con otra que ya esté tomando).

1ª carrera y… 1er Podium

El problema de adherencia inapropiada, ya sea por exceso o por defecto, que puede llegar a ser grave y determinante en numerosos casos, puede producirse respecto a las lesiones regulares de entrenamiento o en relación con las diversas medidas complementarias que también suelen formar parte del plan global de preparación.

 

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